El blog de Néstor Fidel Panseri Cabello
La fila era interminable, Malala no podía distinguir hasta donde llegaba, no sabía cuántas horas habían pasado desde su llegada, raro, había olvidado su reloj, ella que era tan precisa, jamás salía sin él, estaba molesta, pero más que molesta desorientada.
Nadie le decía los pasos a seguir, todos como ella caminaban lentamente al ritmo del flujo propuesto por la inalcanzable cabecera, las dos personas que la flanqueaban, un hombre mayor de unos ochenta años por delante y una niña de aspecto enju…
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Publicado el diciembre 11, 2009 a las 1:07am 11 comentarios
El idiota se tapó los oídos, comenzó a balancearse hacia a delante y atrás al ritmo de su monótono gemido.
La mujer lo observó despreciándolo y maldijo al destino mil veces por lidiar con semejante cruz.
A la par de los insultos, el idiota aumentó la fuerza de su balanceo y con ello el tono de su voz.
La mujer, crispada, se agachó para juntar la loza rota sin dejar de vituperarlo. El quiso ayudar con su torpeza a cuestas. Ella le gritó insensible ¡deja inútil, deja! Y lo empujó.
…Entonces la sit…
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Publicado el diciembre 9, 2009 a las 11:34pm 19 comentarios
La imagen de los cuerpos carbonizados era desagradable por cierto, pero yo soy un hombre impermeable a esto, soy bombero voluntario de la ciudad de Buenos Aires, aún así, esa noche viví un horror indescriptible.
Esa vez, como tantas otras, llamaron desde el departamento central a mi casa. Mi hermano Anselmo y yo estábamos de guardia pasiva. Un incendio se había descontrolado en el barrio de Flores, se necesitaba toda la ayuda posible. Hacia allá fuimos.
Cuando arribamos corroboramos la dimensión…
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Publicado el diciembre 8, 2009 a las 1:30am 16 comentarios
Era perverso, un asesino. La muerte en sí, una consecuencia de su acto, no lo extasiaba.
Su real placer, donde radicaba la perversión, era la observación de los ojos de sus víctimas.
Verlos inyectarse, lagrimear desorbitados y virar al azul hipóxico, generaba en él una indescriptible intensidad emocional mientras las estrangulaba.
Esa noche, como siempre, rápido y sigiloso entró en la vivienda, se agazapó detrás de la puerta y la esperó.
Constanza ingresó y él hombre experto la atrapó desde atrá…
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Publicado el diciembre 5, 2009 a las 8:00pm 12 comentarios
El Bosque
Siempre me sorprendió como según las luces que brinda la naturaleza se transforman los lugares, entre tanto, un sitio que cambia en forma abismal es el bosque.
De día los intensos verdes y marrones mezclados con los graciosos colores de las flores, por la tarde los amarillos rojizos, luego algunas penumbras intrigantes hacia la puesta del sol y de noche, de noche la nada o todo, todo el aspecto tenebroso del negro furioso que solo puede ser cortado en luna llena, cuestión que no le quita desasosiego a la situación, estar ahí en luna llena inquieta cuanto menos al más valiente de los que acampen, nunca lo reconocerán.
Era la primavera de 1963 y un grupo de estudiantes universitarios decidieron pasar el fin de semana del 21 de septiembre en un bosque conocido como “El frondoso”, planeado con antelación los 5 jóvenes estaban dispuestos a pasar un fin de semana distinto….
Y ahí estaban armando las carpas y prendiendo el fuego para hacer café, dominaban las bromas sin dejar de realizar la tarea que cada uno tenía asignada de ante mano, la de Amanda, la única mujer, era buscar lugareños.
Recorrió la zona en un rango de un kilometro a la redonda , cuando llego a la parte norte del campamento encontró una cabaña pequeña a la que se arrimó saludando con palmas y con un buen día desde unos metros antes, cuando estaba por golpear la puerta desvencijada la misma se abrió y un hombre de unos 30 años, desprolijo pero atractivo, con una herida profunda en el cuello ya cicatrizada salió a su encuentro y sin mediar palabra hizo el gesto clásico con la cara y cabeza de , que buscas?.
Amanda se presentó y comentó que estaba con sus amigos acampando relativamente cerca , aclarando que la intención no era perturbarlo y que estaban dispuestos a seguir las reglas del lugar, el hombre de pocas palabras solo preguntó si se quedarían hasta la noche de mañana, a lo que Amanda respondió – si por cierto lo haremos hasta pasado , es nuestro día del estudiante lo hemos planeado por mucho tiempo- entonces el hombre dibujo una mueca , pudo ser una sonrisa y dijo – que bien - y sin ningún gesto más cerró la puerta en la cara de la joven , esta pensó es un ermitaño giro y comenzó el regreso, no le dio más importancia, además tenía hambre , ya estaba cayendo el sol., le había gustado el solitario personaje….
Cuando llegó al campamento dio el parte, al igual que Amanda todos opinaron del hombre de la cabaña, un enajenado ermitaño, aunque Amanda salió en su defensa y preguntó si sería muy loco invitarlo a cenar mañana, todos la miraron , para sus adentros Amanda estaba más loca que el ermitaño.
A la mañana siguiente mientras todos desayunaban y preparaban la caminata del día Amanda tomó una decisión atrevida volver a la cabaña, le parecía cortés invitar al lugareño, sin dar explicaciones se adentro en el bosque y nuevamente se encontró con la cabaña, esta vez el hombre no salió a su encuentro, por lo que Amanda escribió una esquela, “soy del campamento lo esperamos esta noche a cenar”, miro alrededor nuevamente y se retiró, al rato alcanzaba a sus amigos que ya salían en busca de aventuras, nadie pudo ver su cara pero en ella se dibujo una mueca de frustración.
Para la vuelta, el sol se ponía sin prisa pero inexorable en busca de su muerte, la noche se acercaba y la cena era el único tema de conversación entre los exhaustos jóvenes.
Cuando llegaron al campamento todos se sobresaltaron excepto Amanda, una figura humana sentada al lado del fuego los esperaba, - hola bienvenido – le dijo casi seductora adelantándose mientras aclaraba quien era él hombre y presentaba a sus amigos, -no pensé que vendría – comentó algo más tímida, el hombre dijo en forma concisa decidí aceptar la invitación, y esbozó un gracias inaudible.
Todos comenzaron en forma organizada la rutina de sus tareas encomendadas, mientras el hombre ermitaño miraba el incipiente oscurecer del firmamento.
Para cuando la cena estuvo lista , la joven amablemente sirvió vino al hombre de la cabaña quien aceptó con un gesto de agradecimiento, los demás seguían mirando al invitado con mezcla de celos y cierta precaución y así lo hicieron durante la hora siguiente, a esa altura no podían entender con qué necesidad Amanda lo había hecho venir, al tiempo que la luna llena de luz se filtraba entre los arboles , los rostros incrédulos vieron como el extraño invitado se transformaba en una figura espeluznante, un lobo como en la leyenda , poco tiempo tuvieron, segundos siquiera, para entender lo incomprensible , lo cierto es que en pocos minutos los cuatro amigos quedaron totalmente destrozados e ingeridos por el lugareño transformado, mientras Amanda veía la dantesca escena, el horror la paralizó, apenas si pudo razonar que su vida estaba sentenciada y en un instante correría la misma suerte que sus amigos, más la “ criatura” la miró y solo tomo su mano a la cuál mordió cuasi gentilmente, luego aulló y regreso a la espesura.
La hermosa universitaria se sentó aún sin creer lo que había vivido y más allá del dolor y horror por lo sucedido una tormenta de pensamientos la asaltó y luego de minutos eternos de angustia supo que nadie creería su historia.
Entonces se levantó y se adentró en la espesura del bosque, sin temor, con paso firme y cada vez más rápido fue en búsqueda del lobo, cuando Amanda llegó a la puerta la bestia salió a su encuentro clavo su mirada rojiza en la de ella, esta vez la joven no hablo, ni siquiera tuvo miedo solo refregó su cuello tan peludo como el de él y con un aullido intenso ingreso en su nuevo hogar….
Ness 18/01/09
Comentario (134 comentarios)
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MUCHAS FELICIDADES !!! BESOS !!!
Un abrazo,
Luis.
No hay una tú y yo, sino UNO.
!! Feliz Navidad, tesoro !!. Besitos.
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